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Análisis

Estados Unidos

BUSH: la hora de la diplomacia con Europa

Diario Financiero 28 - 02 - 2005

La gira realizada la semana anterior por el Presidente de los Estados Unidos George W. Bush a Europa, cumplió el objetivo trazado: dejar restablecida la alianza transatlántica, tras la fuerte tensión que significó la invasión a Irak, donde las voces discordantes de Jacques Chirac, Gerard Schroeder, el abandono de territorio iraquí de José Luis Rodríguez Zapatero, creó un profundo abismo de desconfianza, que amenazaba la misma fortaleza de una alianza que se extiende desde la II Guerra Mundial.

Bush, fue con un claro propósito político: tender un puente por el cual pudiera transitar un espacio de confianza. Y sus reuniones bilaterales, como la participación en las Cumbres de la OTAN, y líderes de la Unión Europea, le reportaron ese claro resultado. Se habló de una nueva era en la alianza entre Europa y los Estados Unidos. El acento estuvo en las formas, y algo en el fondo. Bush se cuido de no resaltar su molestia por no haber sido acompañado integralmente por los europeos en Irak. Sin embargo, fue muy sutil en el discurso. Llegando a bromear con el canciller alemán Schroeder, que las diferencias las dejaban para reuniones privadas. Cada paso dado fue muy bien tejido, en procura de mostrarse conciliador y logró lo que buscaba.

Puso en el centro del análisis el Medio Oriente, mencionando que el actual viento que sopla en esa Región para abrir un proceso que abra las negociaciones entre palestinos e israelíes, debe estar apalancado por esta nueva alianza. O sea, vayamos en esa dirección, fue la premisa para los principales Jefes de Gobierno de Europa. Y ahí poco el peso de la relación futura. Bush, fue directo al precisar que era el momento y la hora para hablar de paz, y ello, según su visión requiere de un alto compromiso de los países europeos y por supuso de su propio gobierno. Sin permitir una lectura distinta, se mostró partidario de hacer todos los esfuerzos posibles para evitar que se vuelva a descarrillar las tratativas que están bien avanzadas.

Luego, en su agenda, mencionó el caso del Líbano y día a día según iba corriendo los países, sumaba apoyos a la iniciativa de pedir que Siria saque los 15.000 soldados que tiene desplegados en una nación que tras el brutal asesinato del ex primer ministro Harari, ha tensionado el clima interno. Aquí encontró un eco inmediato, declaraciones conjuntas y la presión se hizo sentir de modo, que Siria inicio el despliegue de los efectivos a su frontera, en lo que se traduce que las presiones diplomáticas multilaterales tienen mayor impacto. En Damasco, así lo comprendieron. Una vez se materialice la salida siria, se espera que los libaneses puedan realizar el proceso de reconstrucción nacional sin tutelas.

Irán también estuvo en la ronda de conversaciones. Bush está en empecinado que el régimen de Teherán no continúe desarrollando su programa nuclear. Para este efecto, más que amenazas, mencionó que era a través de mecanismos diplomáticos la mejor manera de disuadir el gobierno iraní. Y claro cuando a los europeos se les habla del lenguaje y la utilización de la herramienta diplomática, concurren gustosos, a facilitar una convergencia con los Estados Unidos en esta dirección.

El broche de oro de la gira, que se anotó un claro éxito político-diplomático lo selló con la reunión bilateral que sostuvo en Bratislava con su homólogo Vladimir Putin, Presidente de Rusia. En la línea de los acuerdos Bush y Putin, acordaron aumentar la cooperación bilateral en seguridad nuclear para prevenir que armas atómicas o material fisible puedan caer en manos de terroristas. Los dos países cooperarán en el aumento de la seguridad de las instalaciones nucleares, con proyectos conjuntos hasta finales del año 2008, cuando se estudiarán posibles mejoras. También buscarán que el uranio altamente enriquecido procedente de EE.UU. o Rusia que ya se haya consumido en esos países sea devuelto a su lugar de origen, a fin de evitar su empleo con fines militares.

EEUU y Rusia también han firmado un acuerdo bilateral para el intercambio de información sobre el comercio de misiles antiaéreos portátiles y la destrucción de los artefactos declarados obsoletos por sus fuerzas armadas. La reunión también cubrió el proceso de democratización en Rusia que, según las autoridades de Washington, parece haber retrocedido como consecuencia de algunas medidas tomadas por Putin contra la oposición.

En algunas materias no se alcanzó un pleno acuerdo, lo que refleja el hecho que hubo más puntos de convergencia, que de discrepancia.

En el plano general, George W. Bush, regresó a Washington, con una las giras -sino la más- exitosas, relanzando su política exterior, para no continuar remarcando las diferencias que en su momento formaron un profundo abismo de desconfianza. Literalmente, "enterraron el hacha de guerra" y quedó formalmente establecido lo que se denominó una nueva era en la alianza entre los Estados Unidos y Europa. Uno de los dirigentes que seguramente podrá observar este cambio será José Luis Rodríguez Zapatero, distanciado de la Casa Blanca, luego de ordenar el retiro de las tropas españolas desplegadas en Irak, que resintió las relaciones bilaterales. Con reflejos, el líder español, vio el espacio para los anuncios que estuvieran en sintonía con los deseos de Bush, y ofreció colaborar con el futuro de Irak, ofreció sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo, toda una música para distensionar el agrio ambiente.

Muchos de sus opositores en el Congreso, y particularmente los demócratas que lo acusaron en la pasada campaña de dañar los compromisos con los aliados, han visto ahora, que el enfoque y la prioridad del Presidente Bush, se reorientaron a restañar heridas. No siempre esto ocurre de manera inmediata requiere un tiempo. Per era necesario el comienzo y diestramente Bush lo hizo, quedando pendiente tres materias: el rol de la OTAN, el embargo de armas a China y la reticencia de los Estados Unidos de firmar el Protocolo de Kioto.

En la suma y la resta, Bush ha puesto más en su haber. Debemos esperar ahora, la implementación de los acuerdos, y la fluidez que debe haber en el marco de la nueva alianza. Es la hora de la diplomacia multilareal, parece decir Bush.

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El Acuerdo marco palestino-israelí

Febrero - 2005

Acuerdos entre Israel y Autoridad Palestina de Sharm el-Sheij.

A la cumbre entre Ariel Sharon y Mahmud Abbas asistieron además el presidente egipcio, Hosni Mubarak y el Rey de Jordania, Abdalá II.

TREGUA: Abbas dijo que los palestinos suspenderán toda violencia contra los israelíes. Sharon dijo que Israel cancelará la actividad militar contra todos los palestinos. Israel también suspenderá sus eliminaciones selectivas de palestinos buscados, siempre y cuando los palestinos mantengan inactivos a los grupos extremistas.
Después de que Sharon declaró la suspensión de las actividades militares, ambas partes volverán a operar como lo hacían antes del brote de los combates en el 2000: en las zonas controladas por los palestinos, incluyendo la mayor parte de Gaza y a la larga en la mayor parte de los poblados de Cisjordania, los israelíes se coordinarán con las fuerzas de seguridad palestinas si desean arrestar a alguien.

PRISIONEROS: Israel liberará inmediatamente a 500 prisioneros palestinos como gesto de buena voluntad, y después hará lo mismo con otros 400.

COOPERACION: Se acordó establecer dos comités conjuntos. Uno se encargará de la liberación de prisioneros palestinos en cárceles israelíes y de dar libertad condicional a los fugitivos palestinos buscados por Israel. El otro supervisará el retiro de las fuerzas israelíes de cinco poblados palestinos en Cisjordania.

TRANSFERENCIA DE POBLADOS: Israel transferirá el control de la seguridad de cinco poblados cisjordanos a las fuerzas palestinas en un período de tres semanas. Los comandantes de seguridad israelíes y palestinos se reunirán el miércoles para preparar la entrega de Jericó, la primera de las cinco poblaciones.

EMBAJADORES: Egipto y Jordania volverán a enviar a sus embajadores a Israel. Los diplomáticos fueron retirados después del surgimiento de la violencia a fines del 2000.

VISITAS MUTUAS: Abbas aceptó una invitación para visitar a Sharon en su hacienda del sur de Israel. Sharon también dijo que le gustaría que la próxima reunión entre ambos líderes se efectúe en el pueblo cisjordano de Ramala.

El Acuerdo marco palestino-israelí

Febrero - 2005

Acuerdos entre Israel y Autoridad Palestina de Sharm el-Sheij.

A la cumbre entre Ariel Sharon y Mahmud Abbas asistieron además el presidente egipcio, Hosni Mubarak y el Rey de Jordania, Abdalá II.

TREGUA: Abbas dijo que los palestinos suspenderán toda violencia contra los israelíes. Sharon dijo que Israel cancelará la actividad militar contra todos los palestinos. Israel también suspenderá sus eliminaciones selectivas de palestinos buscados, siempre y cuando los palestinos mantengan inactivos a los grupos extremistas.
Después de que Sharon declaró la suspensión de las actividades militares, ambas partes volverán a operar como lo hacían antes del brote de los combates en el 2000: en las zonas controladas por los palestinos, incluyendo la mayor parte de Gaza y a la larga en la mayor parte de los poblados de Cisjordania, los israelíes se coordinarán con las fuerzas de seguridad palestinas si desean arrestar a alguien.

PRISIONEROS: Israel liberará inmediatamente a 500 prisioneros palestinos como gesto de buena voluntad, y después hará lo mismo con otros 400.

COOPERACION: Se acordó establecer dos comités conjuntos. Uno se encargará de la liberación de prisioneros palestinos en cárceles israelíes y de dar libertad condicional a los fugitivos palestinos buscados por Israel. El otro supervisará el retiro de las fuerzas israelíes de cinco poblados palestinos en Cisjordania.

TRANSFERENCIA DE POBLADOS: Israel transferirá el control de la seguridad de cinco poblados cisjordanos a las fuerzas palestinas en un período de tres semanas. Los comandantes de seguridad israelíes y palestinos se reunirán el miércoles para preparar la entrega de Jericó, la primera de las cinco poblaciones.

EMBAJADORES: Egipto y Jordania volverán a enviar a sus embajadores a Israel. Los diplomáticos fueron retirados después del surgimiento de la violencia a fines del 2000.

VISITAS MUTUAS: Abbas aceptó una invitación para visitar a Sharon en su hacienda del sur de Israel. Sharon también dijo que le gustaría que la próxima reunión entre ambos líderes se efectúe en el pueblo cisjordano de Ramala.

¿Qué es la Hoja de Ruta?

Febrero - 2005

La denominada Hoja de Ruta es un instrumento ideado para impulsar las conversaciones entre palestinos e israelíes. Si se quiere en términos simples, es un mecanismo para abordar el conflicto. Es un punto de partida, que busca llegar a una negociación entre las partes.
La Hoja de Ruta fue impulsada por el denominado cuarteto integrado por los Estados Unidos, la Unión Europea, la Federación Rusa y las Naciones Unidas- y se ha cifró como objetivo el establecimiento de un Estado palestino, primero con un carácter difuso a finales de 2003 –lo que no se cumplió- y después a finales e 2005 con "unas fronteras seguras y reconocidas" -como reclamase la resolución 1.397 del Consejo de Seguridad del 12 de marzo de 2002- en el marco de un acuerdo global en Oriente Medio.
Como están corridos los años, es de suponer que estos se adecuarán a las nuevas realidades que surjan de la Cumbre realizada entre el Primer Ministro de Israel Ariel Sharon, y el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina Abú Mazen, en la ciudad egipcia de Sharm el Sheik, con el cobijo del Presidente OSN Mubarak, y la presencia del Rey de Jornadania Abdullah.
El Cuarteto nació en 2001 con la intención de cerrar el círculo vicioso de violencia y desesperación iniciado con la irrupción de la Intifada y proseguido con su desmedida represión por parte del gobierno Sharon. En cierta medida la implicación de la comunidad internacional reconoce el fracaso de Estados Unidos que, debido a su estrecha alianza con Israel, ha sido incapaz de ejercer como un mediador honesto entre las partes.
Los integrantes del Cuarteto deberían velar en un futuro por el cumplimiento de los pasos de este plan de trabajo conocido como Hoja de Ruta.

El propósito de la Hoja de Ruta es crear un clima de confianza que permita reanudar el proceso de paz y, en último término, alcanzar la independencia palestina. Para ello se establecen tres fases claramente delimitadas:

a) Hasta mediados de 2003. Se deberá redefinir la fecha. Final del terrorismo y la violencia, normalización de la vida de los palestinos, reforma de las instituciones palestinas, congelación de la colonización israelí de los territorios palestinos (incluido el "crecimiento natural de los asentamientos").

b) De mediados a finales de 2003. Aprobación de una Constitución palestina y creación de un Estado con "fronteras provisionales" en el marco de una Conferencia Internacional como paso intermedio a una solución definitiva.

c) 2004-2005. Solución permanente de las cuestiones pendientes (refugiados, Jerusalén, asentamientos y fronteras) y celebración de una segunda Conferencia Internacional que ponga punto final al conflicto israelo-palestino y normalice las relaciones entre Israel y el mundo árabe.

La aplicación de esta Hoja de Ruta no será fácil y tendrá que sortear diversos obstáculos. El primero de ellos será impedir que sus detractores la boicoteen como ocurriera con otros acuerdos por medio del incremento de la violencia o la continuación de la política de "hechos consumados" basada en alterar por la fuerza la naturaleza de los territorios ocupados.
Como en los fracasados Acuerdos de Oslo, la Hoja de Ruta reclama un proceso de paz por etapas basado "en el principio de 'tierra a cambio de paz' de las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad", pero, y aquí está la novedad, también "en la resolución 1.397, así como en los acuerdos previamente alcanzados por las partes, y en la iniciativa árabe propuesta por el príncipe heredero saudíta Abdallah y respaldada por la Cumbre Árabe de Beirut".
Es decir: un proceso que ofrezca a los palestinos un Estado independiente en un contexto de plena normalización de relaciones entre Israel y el mundo árabe. Es imprescindible que el emergente Estado sea viable, que se establezca lo más pronto posible su propia economía, como un pilar fundamental para combatir la pobreza que hoy afecta al pueblo palestino. Y a su vez, que Israel reciba seguridad. Paz y seguridad son dos palabras, dos ideas-fuerzas, dos elementos sustantivos en el proceso de paz, que hoy se reinició, y que ojalá los fanáticos de los dos lados no vuelvan a descarrilar. también requiere de un apalancamiento de toda la Comunidad Internacional.

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La ecuación política de Mesa

Diario Financiero 07 - 02 - 2005

El presidente de Bolivia Carlos Mesa remodeló su gabinete ministerial -el tercer cambio que hace en su mandato- con tres premisas: enfrentar las presiones de autonomía de las provincias, impulsar el Asamblea Nacional Constituyente y darle un mayor sustento y piso político a su gestión. Para este efecto, el presidente Mesa recurrió a darle una participación importante a la provincia de Santa Cruz -la más beligerante en el reclamo de autonomía- y convino con los empresarios cruceños las carteras de Desarrollo Económico y Desarrollo Sostenible. El supuesto político es que a través de esta inserción, Santa Cruz le dé un respiro y saque la presión que derivó en el caída del anterior equipo ministerial. Del mismo modo, el mandatario articuló acuerdos con los alcaldes de las ciudades más representativas, con la bancada patriótica y el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Gonzalo Sánchez de Lozada.
El mandatario recurrió a una hábil fórmula para destrabar la crisis política, construyó un consenso con los sectores que lo presionan y aquellos que lo respaldan. Una ecuación que tiene una connotación especial y es la tejer una nueva expresión representativa que fluye de arduas negociaciones. Hay varias cosas que llaman la atención de esta fórmula: la primera de ellas, es que de los 16 ministros que tiene el gabinete, presente nueve nombres nuevos y siete ratificaciones; segundo, una amplia participación de la mujer que como género está en cuatro ministerios –les fueron encomendadas las delicadas tareas de educación, salud, trabajo y participación popular-; y tres, que los municipios como unidades geopolíticas se hacen fuertes. Así los alcaldes han pasado a ser actores fundamentales y pueden proponer nombres de ministros. El sentido de esta acción es evitar que se sientan ausentes de las decisiones del gobierno central. Una apuesta que hace el presidente Mesa para enfrentar el desafío de las autonomías, la Constituyente, la economía mixta y el plan social, donde descansa su agenda. Con este equipo de trabajo, el objetivo central que tiene Carlos Mesa -que ya cumplió la mitad del mandato presidencial- es ordenar el país, intentar darle lo que los políticos llaman “oxigeno” buscando consolidar el débil gobierno y así poder enfrentar de manera más sólida las presiones que desde distintos frentes le hacen a diario.
En el corto plazo, el presidente de Bolivia debe focalizar su atención en aquellos sectores que no están presentes en su cuadro ministerial, y abrir claramente, la ruta lógica que tiene proyectada para la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente. La razón es simple. En su primera alocución al tomar el juramento del cargo, fue uno de los pilares en que descansó su mensaje. Ya con el tiempo transcurrido, una de las formas y maneras que tiene a su alcance para desactivar la creciente fuerza de las provincias, en su reclamo de Autonomía es precisamente respondiendo con esta herramienta. Además, el presidente está forzado a elaborar el plan de economía –que él llama mixta–, que sirva para comprender los alcances que en esta materia tiene. Y por supuesto las respuestas a las demandas sociales, que son las constantes que posibilitan la movilizaciones sociales. No se puede perder de vista que los recambios ministeriales generan un compás de espera. Pero dado el cuadro interno, la relación tiempo-espacio, la respuesta política se acortó. Cada crisis consume capital político.
Estando todavía pendientes las materias de los hidrocarburos, las miradas atentas desde El Alto -donde a cualquier minuto puede reactivarse esa fuerza social que baja a la ciudad de La Paz a tomarse las calles- recomienda que se retomen con energía la búsqueda de soluciones, a convocar esfuerzos internos y externos que eviten que se vuelva a agitar la amenaza de las autonomías. Por lo pronto, el presidente Carlos Mesa ha mostrado cintura política. Ahora, debe conservarla para los manejos sociales pendientes. De lo contrario, el calor de la efervescencia puede consumir lo que aún le queda de capital político.

¿Qué es la Hoja de Ruta?

Febrero - 2005

La denominada Hoja de Ruta es un instrumento ideado para impulsar las conversaciones entre palestinos e israelíes. Si se quiere en términos simples, es un mecanismo para abordar el conflicto. Es un punto de partida, que busca llegar a una negociación entre las partes.
La Hoja de Ruta fue impulsada por el denominado cuarteto integrado por los Estados Unidos, la Unión Europea, la Federación Rusa y las Naciones Unidas- y se ha cifró como objetivo el establecimiento de un Estado palestino, primero con un carácter difuso a finales de 2003 –lo que no se cumplió- y después a finales e 2005 con "unas fronteras seguras y reconocidas" -como reclamase la resolución 1.397 del Consejo de Seguridad del 12 de marzo de 2002- en el marco de un acuerdo global en Oriente Medio.
Como están corridos los años, es de suponer que estos se adecuarán a las nuevas realidades que surjan de la Cumbre realizada entre el Primer Ministro de Israel Ariel Sharon, y el Presidente de la Autoridad Nacional Palestina Abú Mazen, en la ciudad egipcia de Sharm el Sheik, con el cobijo del Presidente OSN Mubarak, y la presencia del Rey de Jornadania Abdullah.
El Cuarteto nació en 2001 con la intención de cerrar el círculo vicioso de violencia y desesperación iniciado con la irrupción de la Intifada y proseguido con su desmedida represión por parte del gobierno Sharon. En cierta medida la implicación de la comunidad internacional reconoce el fracaso de Estados Unidos que, debido a su estrecha alianza con Israel, ha sido incapaz de ejercer como un mediador honesto entre las partes.
Los integrantes del Cuarteto deberían velar en un futuro por el cumplimiento de los pasos de este plan de trabajo conocido como Hoja de Ruta.

El propósito de la Hoja de Ruta es crear un clima de confianza que permita reanudar el proceso de paz y, en último término, alcanzar la independencia palestina. Para ello se establecen tres fases claramente delimitadas:

a) Hasta mediados de 2003. Se deberá redefinir la fecha. Final del terrorismo y la violencia, normalización de la vida de los palestinos, reforma de las instituciones palestinas, congelación de la colonización israelí de los territorios palestinos (incluido el "crecimiento natural de los asentamientos").

b) De mediados a finales de 2003. Aprobación de una Constitución palestina y creación de un Estado con "fronteras provisionales" en el marco de una Conferencia Internacional como paso intermedio a una solución definitiva.

c) 2004-2005. Solución permanente de las cuestiones pendientes (refugiados, Jerusalén, asentamientos y fronteras) y celebración de una segunda Conferencia Internacional que ponga punto final al conflicto israelo-palestino y normalice las relaciones entre Israel y el mundo árabe.

La aplicación de esta Hoja de Ruta no será fácil y tendrá que sortear diversos obstáculos. El primero de ellos será impedir que sus detractores la boicoteen como ocurriera con otros acuerdos por medio del incremento de la violencia o la continuación de la política de "hechos consumados" basada en alterar por la fuerza la naturaleza de los territorios ocupados.
Como en los fracasados Acuerdos de Oslo, la Hoja de Ruta reclama un proceso de paz por etapas basado "en el principio de 'tierra a cambio de paz' de las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad", pero, y aquí está la novedad, también "en la resolución 1.397, así como en los acuerdos previamente alcanzados por las partes, y en la iniciativa árabe propuesta por el príncipe heredero saudíta Abdallah y respaldada por la Cumbre Árabe de Beirut".
Es decir: un proceso que ofrezca a los palestinos un Estado independiente en un contexto de plena normalización de relaciones entre Israel y el mundo árabe. Es imprescindible que el emergente Estado sea viable, que se establezca lo más pronto posible su propia economía, como un pilar fundamental para combatir la pobreza que hoy afecta al pueblo palestino. Y a su vez, que Israel reciba seguridad. Paz y seguridad son dos palabras, dos ideas-fuerzas, dos elementos sustantivos en el proceso de paz, que hoy se reinició, y que ojalá los fanáticos de los dos lados no vuelvan a descarrilar. también requiere de un apalancamiento de toda la Comunidad Internacional.

Bush y Kerry en tierra derecha

Octubre - 2004

A días de la votación – se adelantó en cuatro Estados-, en los Estados Unidos, los encuestadores no han podido definir una clara tendencia de las preferencias en la intención de voto, lo que podría estar reflejando un hecho: será una elección muy apretada en términos de resultados. Tomando los doce últimos sondeos, y promediándolos, estos nos revelan que el actual Presidente George W. Bush, tiene un punto porcentual sobre su adversario John F. Kerry. Sin embargo, es preciso señalar que las encuestas a las que hacemos referencia son de orden nacional, y no Estatal, que es cómo realmente se definirá el próximo presidente.
Las dos campañas se han orientado en esta recta final a intentar seducir el voto de los indecisos, partiendo de un supuesto, que la radicalización lograda durante los cuatro debates televisivos –tres de los candidatos presidenciales y uno de los vicepresidentes-, alineó los votos según el partido político. Visto de esta manera, Bush tiene cerradamente el apoyo republicano y a su vez Kerry, logró encarrilar los demócratas tras su nombre. Quedando entonces el 20% de indecisos, algo así como 10.000.000 de indecisos que podrán inclinar la balanza y definir el vencedor de los comicios electorales.
Por eso, la batalla se ha concentrado en los 11 estados indecisos. Tradicionalmente, quién gana dos de estos tres estados, Florida, Ohio, y Pensilvania, tiene asegurada la Presidencia. El 2000 Bush lo hizo en la Florida – con el consiguiente polémico resultado – que zanjó el Tribunal Supremo Federal, y Ohio. Al Gore conquistó el favor popular en Pensilvania. El esfuerzo, que harán durante estos días finales, corresponde a lugares donde pueden lograr progresos, en los indecisos. Con encuestas, sondeos, a mano, Bush y Kerry, diariamente estudian las ciudades, donde deben concurrir con la esperanza de levantar votos. Por eso, seguramente, le habrá llamado la atención que no recorran el principal Estado –California-, que reporta 54 votos del Colegio Electoral. A primera vista, Kerry, supone que se repetirá la historia de hace cuatro años y ganarán los demócratas. Y a su vez Bush, estima que con la elección del Gobernador Arnold Schwarzenegger, ya se aseguraron esos votos.
Los indicadores nos están adelantando un escenario muy fino en la estrategia desplegada para llegar a obtener la mayoría de los 538 votos del Colegio Electoral, esto es, 270. Para este efecto, han tomando las lecciones de la compleja elección entre Bush y Gore, los Comandos de las Campañas, de no dejar nada al azar, o dar por sentado que los estados no cambian de color político y monitorean diariamente la tendencia de la intención del voto. Por ejemplo, Kerry tuvo que llamar con urgencia a un convaleciente Bill Clinton –operado de una cirugía al corazón- para afirmar Pensilvania, donde el ex presidente es escuchado y en sus dos elecciones recibió un alto apoyo. Por eso, ha entrado de nuevo en escena, junto a su equipo de asesores, para apuntalar al Senador Kerry, muy necesitado de votos, y que ahora no le molesta la sombra de Clinton, de la que quiso separarse por conveniencias en un momento. Hoy no hay lugar para el pudor. Solo cabe los votos.
El mosaico del tablero electoral de los Estados Unidos es de alta complejidad. Por ejemplo, en las votaciones del año 2000, Al Gore, logró más votos individuales, pero perdió en el número de electores del Colegio Electoral. Bush, teniendo menos votos que Gore, ganó en más Estados, por el reparto proporcional que se realiza cada diez años, a cada estado se le asigna de acuerdo a la población, el número de congresistas que constituyen la Cámara de Representantes en Washington. Así, el número de “votos electorales”, corresponde al de congresistas más dos, pues cada estado, tiene además dos senadores. Son esos votos, y no el voto popular, los que determinan la elección del Presidente, con la peculiaridad de que no se reparten proporcionalmente, sino se aplica la fórmula – que es la regla de oro de la democracia -, de el “ganador se queda con todos los votos”. Es decir, por mínima que sea la ventaja, el resultado es 100% para el ganador, como el tormentoso proceso en la Florida.
Aún es muy temprano aventurar un ganador. Bush que antes de los debates llevaba una nítida diferencia sobre Kerry, ha visto un repunte espectacular de su adversario. ¿ Logrará la idea de cuatro años más para Bush ganar?. “O fuertes al interior y respetados en el mundo”, el grito de guerra de Kerry, ¿desalojará al actual mandatario de la Casa Blanca?
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Las claves del éxito de Bush

03 - 11 - 2004

Sin la confusión de la anterior elección presidencial el año 2000, sin dejar en ascuas e incertidumbre a los ciudadanos, sin someter a una nueva fuerte tensión la institucionalidad de su nación, el Senador demócrata John Kerry, agotado su análisis sobre lo que ocurría con en el estratégico estado de Ohio, última esperanza que tenía para su postulación, tomó el teléfono y como corresponde a la tradición democrática de los Estados Unidos, llamó al Presidente George W. Bush, para indicarle que aceptaba el veredicto de las urnas: asumía la derrota, ante la imposibilidad matemática de revertir los datos duros de un estado que tomó la senda de la reelección. Kerry honró la premisa básica y regla de oro sobre la que descansa el sistema democrático: quién pierde, reconoce el hecho y llama a su adversario para este efecto.
Así, de este modo se despejó del horizonte, cualquier duda que pudiera instalarse, remembrando lo sucedido la pasada elección, cuando se tuvo que esperar por 36 días, y finalmente la Corte Suprema de Justicia, no permitiera el recuento manual de los votos de la Florida y dar por sentado el resultado ajustadísimo que le abrió la Casa Blanca al actual Mandatario, sobre Al Gore.
Un país tan dividido como los Estados Unidos, no soportaría una tensión política, que podría agravar y profundizar la separación que hoy está presente en la sociedad de la superpotencia. Con ese decorado tan oscuro en la escena política, Kerry zanjó en horas, la contienda electoral una vez estuvo seguro que era el paso correcto y en la dirección indicada. Ohio, fue el último sueño. Allí se desvaneció su posibilidad. De acuerdo, al funcionamiento práctico, el gesto de Kerry supone que las autoridades electorales de este estado, dan por cerrado el proceso de conteo, y traspasan directamente al Colegio Electoral, los 20 electores que dan la amplia mayoría a Bush, expresada en un impresionante número de votos populares y como consecuencia directa, llevarse al interior del Colegio Electoral, la certeza de salir a cumplir el 44 periodo presidencial.
Eso es el democracia tiene valor, trascendencia, decoro y honor. La democracia no solo es un ejercicio aritmético. Tiene valores, y uno de ellos, es el aceptar el ganar o perder. En buenas cuentas, es el elector el que decide entre opciones, y en el caso que nos ocupa, la confianza se fue por la idea / fuerza de cuatro años más para Bush, el grito de combate lanzado durante la Convención Republicana, y que fue el motor de la campaña, que le ha dado una de las más altas votaciones que se recuerde a un gobernante para seguir al frente de los destinos de su nación.
El Partido Republicano, ha sellado una valiosa victoria. Además de obtener un segundo mandato para Bush, conserva la mayoría en el Senado, y la Cámara de Diputados, con lo que se espera que las iniciativas propuestas en el plan de gobierno del Presidente, no encuentren resistencias sino apoyos.
Seis claves explican este resultado a favor de Bush: invocar recurrentemente la Guerra contra el Terrorismo; representar, según su discurso la mejor opción a la seguridad interior, haber colocado dos etiquetas sobre Kerry, que era una “veleta política” y un liberal; manifestar claramente su carácter; tomar decisiones aunque alguna de ellas fueran equivocadas; y una intervención envenenada del líder de la red Al Qaeda, Osama Bin Laden que se introdujo en la elección, con su irrupción a través de un vídeo, que indudablemente movilizó votos para el actual mandatario.
Estas elecciones están marcadas por la alta participación ciudadana. La mayor participación electoral en unas elecciones presidenciales en EE.UU. se registró en 1960 cuando votó el 63,1% de la población con derecho a sufragio. Hace cuatro años, el índice de participación fue del 51, % y votaron 106 millones de personas.
A diferencia de lo que ocurrió en las elecciones de 2000, en esta ocasión Bush ha salido reforzado gracias al apoyo del voto popular, el número total de ciudadanos que le ha dado su confianza. Con el 98% escrutado, el presidente estadounidense ha logrado el 51% de los votos totales - 58.062.552-, por el 48% de Kerry -54.509.501 votos-.
El principal bastión de los demócratas: era el voto joven. Sin embargo, John Kerry sólo ha conseguido aglutinar el 56% de los votos de las personas entre 18 y 30 años, aunque también ha logrado el 55% de los sufragios de los que acudían por primera vez a las urnas. En estados como Ohio o Florida, muy importantes para la batalla electoral, el electorado que nunca antes había acudido a unas urnas suponía el 13% del total, saltando a la vista a la luz de los resultados que Kerry no ha logró movilizarlos a todos.
La aparición 'estelar' de Bin Laden en los últimos días de campaña ha decantado la balanza, aún más si cabe, del lado republicano. Bush ha basado su campaña en la idea de que EEUU está en guerra contra el terrorismo y de que él es el líder adecuado para derrotar a Bin Laden. Y precisamente el 85% de los que consideraron el terrorismo como factor clave para decidir su voto se decidieron por Bush, un presidente que plantea métodos expeditivos contra el terrorismo frente a un ex candidato que reveló claras contradicciones en su respaldo a la intervención en Irak.
El efecto del voto de castigo. Aunque este es un elemento que demuestra más la derrota de Kerry que la victoria de Bush, los asesores del inquilino de la Casa Blanca han tomado buena nota de que muchos de los que han dado su voto al candidato demócrata no lo han hecho por convicción política, sino como castigo a la política de George W. Bush durante los últimos cuatro años. Su número, sin embargo, no fue suficiente para sacar al republicano del Despacho Oval.
El rol de los estados de la Florida, Pennsylvania y Ohio. La tradición electoral, indica que quién gana en dos de estos tres estado, es Presidente. Y esa regla no ha quebrado, sino que se ha confirmado una vez más. La llave de la Casa Blanca la tuvo finalmente Ohio, después de que Kerry lograra hacerse con los votos electorales de Pennsylvania y Bush con los de Florida. Ahí está el resultado, los 27 electores de Florida y los 20 de Ohio, trazaron la ruta de la reelección.
Resuelta la elección, al Presidente George W. Bush, lo esperan los siguientes desafíos: unir a una nación que ha quedado profundamente dividida; atender el grave déficit fiscal; jugarse a fondo por una salida de la grave guerra de Irak; y crear una confianza a nivel internacional. Aquí están las primeras tareas del presidente Bush, que logró lo que su padre no pudo: la reelección.
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