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Análisis

Europa

¿Por qué Londres?

Artículo publicado en la sección Panorama Internacional, del Diario Financiero. 11.07.2005
Una de las ciudades del mundo más multicultural, multiétnica y multirracial es Londres. Caminar por sus calles es atravesar la cultura universal. Aún así, le fue asestado un demoledor golpe a través de una sincronizada acción de hacer explotar cargas en estaciones de metro y buses. Londres fue salvajemente golpeado por cuatro razones: la primera, porque la red terrorista al Qaeda, había ubicado al Reino Unido como el segundo país después de Estados Unidos como objetivo para llevar a cabo acciones terroristas, que junto con causar el evidente terror interno se diseminaría a nivel mundial. Segundo, por la sólida alianza que han consolidado el presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair. Tercero, por haber formado parte de la coalición que invadió Irak y que actualmente aporta con el mayor número de tropas, después de Estados Unidos, en esa nación del Golfo Pérsico; y cuarto, al tenor de las informaciones reveladas, tras los ataques en Madrid Gran Bretaña acoge el mayor caldo de cultivo del terrorismo islámico en Europa. Se escogió a Londres aprovechando dar un “golpe de oportunidad”, al estar en pleno desarrollo la Cumbre del G-8. En Escocia estaban los máximos líderes políticos del mundo, con una agenda para hablar de pobreza, lucha contra el sida, ayuda a Africa. Al destinar recursos físicos y humanos se dejó una ventana que facilitó la acción terrorista: se produjo un descuido en la intensidad con que se venía cubriendo Ya en anteriores oportunidades se habían desbaratados intentos contra las líneas de metro, una operación contra el estadio de Liverpool y se habían decomisado cantidades de elementos químicos para ser usados en el tren subterráneo y provocar miles de muertos. Las autoridades británicas sabían que era cuestión de tiempo. Sólo faltaba conocer el día, la hora y la forma en que se actuaría y ella llegó calcando el mismo método empleado en Madrid, el 11 de marzo de 2004, como fue el de hacer explotar cargas en vagones de trenes, muy cerca entre sí, de manera de lograr su objetivo: causar el mayor daño posible y el impacto devastador sobre la población. Desde esa lógica, han cumplido su objetivo. Los grupos diseminados por el mundo y principalmente en Europa trasladan de esta forma sus amenazas a los otros países que están en la lista de las prioridades de los terroristas: Italia, Dinamarca, Polonia, España, y, en especial, a aquellos países que aún tienen sus tropas en Irak. Por eso, las alertas se aumentaron a nivel naranja durante el fin de semana en la mayoría de las capitales europeas y en Estados Unidos. Japón también está en alerta. Gran Bretaña desde hacia 7 años que no registraba ataques terroristas. Durante décadas el Ejército de Liberación Irlandés (IRA) fue el autor de cientos de atentados. En esta oportunidad es el brazo del terrorismo internacional -al Qaeda- que logra poner su marca. Una huella profunda en Londres que nos recuerda que en 2004 en el mundo hubo más de 3.200 atentados, resultando 28.000 personas afectadas, entre muertos y heridos.
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Gerhard Schröder: sale a contarse

Artículo escrito en la sección Panorama Internacional del Diario Financiero. 4.07.2005.
El jefe del gobierno alemán ha dado un paso lleno de una maniobra política al solicitar autodisolver al Congreso, de despejar la vía para convocar a elecciones anticipadas, lo más probable para septiembre, siempre y cuando el presidente Horst Koehler y el Tribunal Constitucional no se opongan al hecho del pasado viernes. Schröder salta a la arena pública y se somete al escrutinio del electorado, en un intento de recobrar la confianza popular que le facilite obtener la legitimidad necesaria para continuar con su plan de reformas tras la derrota socialdemócrata en las elecciones de Renania del Norte-Westfalia, hasta ahora un bastión de su partido. Este precedente abrió una brecha al interior de las líneas partidistas del canciller alemán, con voces que le atribuyeron la responsabilidad del revés electoral, y a su vez, sumó un malestar en su aliado el Partido de los Verdes. El escenario político alemán promete unas elecciones muy reñidas. Schröder se presenta con la pesada carga de tres elementos muy duros a sus espaldas: el primero de ellos, el malestar por las reformas al sistema de la seguridad social, la salud y la educación. En este punto, intentará defenderse diciendo que para el futuro económico de la nación era imposible continuar con el estado del bienestar social que hoy añoran los alemanes, y en particular por la pesada carga económica que significaba los jubilados. El hecho que se tenga que pagar por la atención de salud y el acceso a las universidades han aumentado el descontento en algunos sectores. Para ello, responderá en los emplazamientos que se le hagan, eran medidas inevitables. El segundo elemento, está en el alto índice de desempleo que pasó la barrera de los cinco millones de desocupados. Siendo aún Alemania una potencia económica, esta cifra es un fardo pesado que se le atribuye a su gestión. Y el tercer aspecto a considerar es la fortaleza que construyó su contrincante Angela Merkel. En los tres componentes que hemos mencionado antes, se encuentran las claves por las cuales se podrá dilucidar la contienda electoral. Angela Merkel, que en su momento fue llamada la niña prodigio, con una ascendente carrera política ha sido diputada y ministra de Estado, cuando Helmut Khol la descubrió y la llevó a manejar los asuntos de la mujer. Merkel que lidera la oposición, logró darle a su partido la Unión Cristiana Demócrata –CDU–, la expectativa que pueden llegar de nuevo al poder. Le saldrá a disputarle los votos a Schröder, el carismático líder del gobierno, que maneja a la perfección las claves para sacar el mejor provecho en sus apariciones en los medios de comunicación. Para ello, Markel propondrá una “Agenda por el Trabajo” como alternativa a la llamada “Agenda 2010”, el plan de reformas sociales del gobierno socialdemócrata-verde.

Blair: ¿ en la hora final?

Artículo publicado en El Diario Financiero. 16-05-2005
< div align="justify">La historia va a registrar que Tony Blair fue el Primer Ministro laborista que ganó por primera vez tres mandatos consecutivos, al igual que la dama de hierro conservadora Margaret Thatcher. Los hechos que vienen indican que su capital político está agotado, y que se ha iniciado lo que será el eclipse de su meteórica carrera política. Los militantes laboristas lo notificaron en las pasadas elecciones que su fase es terminal, y del exultante resultado a favor que le dieron el año de 1997, han pasado a un escepticismo arrebatándole la mayoría absoluta, dejándolo en precarias condiciones al interior de su propio partido y con un margen muy pequeño sobre el cual debe construir la gobernabilidad.
Blair pese a haber ganado las elecciones generales con el 35 por ciento de los votos, vio reducir a su partido la mayoría parlamentaria de 161 bancas a sólo 67. Esto provocó el pedido de renuncia por parte de diputados laboristas rebeldes y ex ministros. Los disidentes del bloque oficialista lo culpan por haber sido "responsable" del "voto protesta" del electorado británico, principalmente por su apoyo a Estados Unidos en la guerra contra Irak. Los electores decidieron castigarlo por su negativa a pedir disculpas por Irak, por sus desinformaciones para justificar la invasión, por su conducta en relación a la muerte del científico y experto en armas de destrucción masiva, David Kelly y por su incondicional alianza con la administración Bush. Aquí están las claves de su gran baja. Sin el malestar no fue mayor obedeció a que su rival principalmente el líder de los conservadores Michael Howard no logró capitalizar este rechazo. La campaña de los tories no fue contundente, arrolladora, y eso dio respiro a que Blair recompusiera alianzar internas, de manera de salvar la valla de las elecciones con costos menores.
La situación interna en el laborismo no es favorable al actual Primer Ministro. Una parte importante esperará que tome la iniciativa y en un plazo no superior a dos años facilite la transición interna y le ceda el espacio a quién lo sacó de un gran sofoco electoral: el ministro de finanzas Gordon Brown. Es precisamente esta figura la que ya le hace sombra a Blair. Y los dos están con la guardia en alto. Brown sabe que ya Blair le incumplió una vez en dejarle el camino despejado. Ha tenido que contener a sus diputados e incitarlos a apoyar iniciativas, que de no mediar, podrían haber fracasado. Brown hoy es el puente que une a Blair con todo el partido. O sea, que Blair no tiene el pleno control de los laboristas, y una revuelta, tal cual ocurrió con Margaret Thatcher, puede sorpresivamente dejarlo en la vereda de un colapso interno. John Major, en una elaborada estrategia le propinó un golpe maestro a la “dama de hierro” y la sacó abruptamente de la escena política.
En la misma situación está Blair. Irse por las ramas, querer ganar tiempo, es nadar aguas arriba. Tiene muchas fuerzas en su contra. Unos desplazados en los procesos electorales. Otros, que no tienen la misma visión en lo económico, político, y social. Está el sector que impulsa el Nuevo Laborismo, que no se sienta para nada representado con Blair. Y los que abiertamente se opusieron a una invasión a Irak, están atentos a la mejor oportunidad para sacarlo de Downing Street.
Para el corto plazo Blair, ha copado el espacio político de su tercer mandato con la promesa de realizar lo que llama “audaces propuestas” para reformar los servicios sociales y las leyes de inmigración. La aplicación de drásticas medidas para combatir el crimen, y profundizar reformas al sector público. Todo esto suena a una partitura musical que bien pudo haber cumplido en los 8 años que lleva al frente del gobierno. Con todo, este tercer mandato está repleto de retos para Tony Blair. En la escena nacional, continuará apostando por una economía fuerte y la reforma de los servicios públicos, y en el ámbito internacional, por seguir siendo el gran socio y aliado de Estados Unidos. ¿La pregunta es hasta cuando le permitirán los laboristas quedarse en el poder?

Ucrania: a tercera vuelta electoral

Meganoticias 25 - 12 - 2004.

Ucrania, está lista para la repetición de la segunda vuelta presidencial, tras cuestionarse el resultado que desembocó en una crisis, la que obligó a eliminar los comicios, que le dieron el triunfo al candidato del gobierno Víctor Yanukovich.
La presión popular de los seguidores del candidato opositor Víctor Yuschenko, en llamada la revolución naranja, logró que el Tribunal Electoral, tomara el camino de una nueva segunda vuelta, para evitar una crisis que bien tuvo terminar en un derramamiento de sangre. No abandonar la calle, soportar el inclemente frío, por tener la seguridad que el resultado del pasado 21 de noviembre, no era limpio, y se había producido un gran fraude, le dio la razón a Yuschenko. Ayudó de modo crucial a repetir las elecciones, negociaciones donde participaron directamente los candidatos, el presidente de Polonia, el representante de la Comunidad Europea. Y todos concluyeron que el mejor camino, para Ucrania era una nueva votación
Así, el candidato de la oposición, Viktor Yushchenko, surge como un claro favorito para vencer en las elecciones presidenciales de mañana domingo, ya que las encuestas le dan 14 puntos de ventaja sobre el primer ministro Viktor Yanukovich. Un hombre que es bien visto por el gobierno de Rusia.
La situación ha cambiado fundamentalmente después de la revolución naranja, ese movimiento de protesta sin precedente desde la independencia de Ucrania en 1991, que siguió a la elección fraudulenta del 21 de noviembre ganada oficialmente por Yanukovich. Cientos de miles de ucranios partidarios de Viktor Yushchenko se congregaron durante casi tres semanas en la plaza de la Independencia en Kiev, tras anunciarse los resultados de la segunda vuelta, para denunciar lo que llamaron el robo de los votos del pueblo.
Los 37 millones de electores ucranios deberán votar con la atenta mirada de 12.300 observadores extranjeros, encargados de seguir el proceso electoral y darle el piso de legitimidad a los resultados. Se desprende que la rigurosidad de las autoridades electorales debe estar a la altura de evitar un nuevo estallido social. Y cada uno de los candidatos con la obligación de reconocer, el veredicto de la votación.
La situación ha cambiado fundamentalmente después de la revolución naranja, ese movimiento de protesta sin precedente desde la independencia de Ucrania en 1991, que siguió a la elección fraudulenta del 21 de noviembre ganada oficialmente por Yanukovich. Cientos de miles de ucranios partidarios de Viktor Yushchenko se congregaron durante casi tres semanas en la plaza de la Independencia en Kiev, tras anunciarse los resultados de la segunda vuelta, para denunciar lo que llamaron el robo de los votos del pueblo. Yushchenko, cuyo rostro sigue marcado con las huellas del envenenamiento con dioxina perpetrado para eliminarlo físicamente, pudo tener acceso a los medios de comunicación controlados por el gobierno, lo que no había ocurrido antes. La sociedad ucrania sigue teniendo una actitud crítica con respecto al procedimiento electoral, pese a las enmiendas de la ley electoral aportadas después de la segunda vuelta y los cambios en el seno de la Comisión Electoral Central.
Yushchenko, líder opositor y favorito para la repetición de las elecciones del domingo en Ucrania, ha señalado que su cara desfigurada por un envenenamiento representa el rostro de su país y sus enconadas divisiones políticas. Sus partidarios señalan que es el único que puede recomponer a Ucrania, acabar con la corrupción galopante y frenar el deseo ruso de controlar el país. En el fondo, quién salga electo Presidente, tiene la responsabilidad de trabajar por la unidad de una sociedad evidentemente dividida.
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El valor del Euro asusta

Telmex Empresas 07 - 12 - 2004

El alza implacable de la cotización del euro, y rompiendo todos los récord desde la puesta en funcionamiento el 1 de enero del año de 1999, se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades económicas mundiales. Y en particular, a las propias mandos del Banco Central Europeo, antes las evidentes señales de la pérdida de competitividad en las exportaciones, y el forado en el desarrollo industrial de la llamada euro- zona.
Desde mediados de octubre, el euro subió más del 9% frente al dólar. El llamado “billete verde” ha retrocedido frente a la mayoría de las monedas del mundo. Entonces nos surge la pregunta, que tomamos de los mercados monetarios: ¿Intervendrá el Banco Central Europeo en los mercados internacionales de divisas para ponerle un freno al euro?
La sola pregunta tiene nerviosos a muchos europeos, inquietos por el impacto económico del rápido ascenso de su moneda y frustrados por la aparente imposibilidad de Europa de hacer algo. Dirigen su mirada hacia la Reserva Federal y el Gobierno del Presidente George W. Bush y la verdad que no hay señales que les esté importando mucho la suerte de lo que sucede con el euro. Por lo tanto, la preocupación para dejarla en esos términos solo se concentra en los europeos ansiosos que el Banco Central Europeo, intervenga los mercados.
Muchas naciones, principalmente China, y Japón, han puesto en el mercado bonos del tesoro de los EE.UU., y han comprado euros, previendo como dicen las conclusiones de varios bancos internacionales, que la moneda única europea llegaría incluso en el presente año a cambiarse en 1 dólar con 40 centavos. Nubarrones que se ciernen con fuerza sobre las economías del viejo continente.
La presión para una operación de rescate de ese tipo crece en momentos en que el euro toca nuevos récord frente al dólar, perjudicando las exportaciones europeas hacia Estados Unidos. Pero si el BCE planea una acción, no va a dar aviso. Más allá de decir que las intervenciones son un arma útil, el presidente del Banco, Jean-Claude Trichet, se niega a hablar sobre esa posibilidad. Solko repite que "la disciplina verbal hoy es realmente esencial". Entonces lo que tenemos por delante es un camino de un euro de récord en récord.
Tras una semana de récord en récord, la caída del dólar se aceleró el pasado viernes, cuando la moneda estadounidense franqueó por primera vez el nivel de 1,34 por euro, después de conocerse indicadores sobre el empleo en Estados Unidos más débiles que lo esperado. El mercado laboral se frenó fuertemente en noviembre en EE.UU., con 112.000 nuevos puestos, una decepción para los analistas, frente a la creación de 303.000 puestos en octubre. Para noviembre se esperaban unos 200.000 empleos nuevos.
El Presidente del Banco Central Europeo Trichet señaló que su institución había considerado la posibilidad de subir las tasas de interés, pero que optó por no innovar teniendo en cuenta que el euro y el aumento de los precios del petróleo están poniendo trabas al crecimiento europeo. Junto a ello, el banco redujo su pronóstico de crecimiento para el 2005 en la euro zona de 2,3% a 1,9%. Y subió el pronóstico de inflación de 1,8% a 2% lo cual, para Trichet, amerita una vigilancia. Es decir, una prudencia al extremo, como la requiere para zafar de esta delicada situación.
Esta extremada cautela de Trichet, nos subraya lo limitado de las opciones que Europa tiene ante sí. El aumento del euro no es un fenómeno originado en ese continente, sino un resultado de la caída del dólar. No es probable que esta tendencia se revierta en tanto el gobierno de Bush esté dispuesto a tolerar un dólar débil. Y ese es el punto importante que no se puede perder de vista.
Intervenir tiene sus riesgos. Las recientes declaraciones del secretario de Tesoro John W. Snow y del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, han sido tomadas por los especuladores como luz verde para intervenir contra el dólar. Intervenir en vista de esas fuerzas del mercado sería sumamente riesgoso. Mientras que Europa podría tener un aliado en el Banco de Japón, casi con seguridad no contaría con el apoyo de la Reserva Federal, lo cual reduciría la efectividad de su medida.
La FED y el BCE intervinieron exitosamente en el 2000 para contener la declinación del euro, que había caído a 82 centavos de dólar. Pero para entonces la moneda estaba terminando su ciclo de baja. Ahora, se estima que el dólar podría caer otro 20% frente al euro, dado el crecimiento enorme de los "déficits gemelos" de los Estados Unidos.

Ucrania: entre Rusia y Occidente

04 - 12 - 2004

Ucrania busca una salida política a la crisis provocada por el desconocimiento que ha hecho Víctor Yushchenko, de los resultados en la segunda vuelta electoral, que perdió por dos puntos, cuando en la primera había ganado por décimas, a su adversario, Víctor Yanucovich. De no manejarse adecuadamente esta crisis podría desembocar en una violenta reacción popular, ya que los dos bandos se han tomado las calles, como parte de una batalla, que tiene trasfondo, también la relación de Ucrania, con la Federación de Rusia y la atenta mirada que hace Occidente de este desenlace.
Ucrania estuvo gobernada por Moscú durante más de 300 años, desde que ambas naciones se unieron mediante un tratado en 1654. Se convirtió en república soviética el 30 de diciembre de 1922. De 1941 a 1944 estuvo ocupada por la Alemania nazi y, una vez liberada por el Ejército Rojo, volvió a la órbita de la URSS.
Tras la intentona golpista del 19 de agosto de 1991 contra el presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, Ucrania se proclamó independiente el día 24, decisión que fue ratificada en referéndum realizado el 1 de diciembre de 1991 por el 93% de los ucranianos.
Ucrania, el segundo país más grande de Europa. Ubicado entre la Federación Rusa y Europa, procura mantener buenas relaciones con ambas partes. Una importante minoría de su población es rusa y utiliza el ruso como lengua madre en vez del ucraniano. A diferencia de otros países de la ex URSS, Ucrania no ha sido escenario de conflictos étnicos.
El primer mandatario del país fue el antiguo líder del partido comunista, Leonid Kravchuk, que presidió un período de crisis económica e inflación. En 1994, Leonid Kuchma ganó las elecciones y abogó por estrechar los lazos con Rusia.
Las fuentes básicas de la riqueza nacional proceden de los sectores agropecuario, minero, aeronáutico, de construcción de maquinaria, industria siderúrgica y de material y equipamiento militar.
Ucrania: claves de un conflicto
País de clanes: Ucrania no estaba preparada cuando inesperadamente logró la independencia, después del colapso de la Unión soviética. Durante años había sido una colonia de Moscú, lo que ocasionó que los burócratas comunistas regionales empezaran a esculpir el país. No pasó mucho tiempo antes de que se crearan clanes regionales y empezaran a mover sus influencias políticas.
El mismo Leonid Kuchma, presidente saliente, proviene de un clan militar-industrial de la ciudad Dnipropetrivsk, en el centro del país. Kuchma nunca mostró intenciones de reducir la influencia de los clanes, pero los ha enfrentado para impedir que desafiaran su autoridad. La lucha entre clanes ha hecho que Ucrania se convierta en uno de los países con los índices más altos de corrupción a nivel mundial.
En esta elección presidencial se han puesto en evidencia las diferentes posturas de los clanes. El candidato oficialista y actual primer ministro, Víctor Yanukóvych, es visto como una opción segura entre los clanes, ya que viene del mismo ambiente. Mientras que el líder de la oposición y pro occidental, Víctor Yúschenko, no tiene poder alguno sobre los clanes y se ha comprometido a terminar con su influencia política.
Un puente entre la Unión Europea y Rusia: Las reacciones en Rusia y la Unión Europea sobre las elecciones de Ucrania son una muestra de la importancia estratégica de este país en la región, como un puente entre Moscú y el occidente. Ucrania es un cruce de caminos y el futuro de las relaciones con el bloque y Rusia, dependerá del resultado de las elecciones presidenciales. Por su parte, cuando se trata de elecciones en la región, el presidente ruso Vladimir Putin está acostumbrado a asegurar la victoria del candidato que quiere. Durante la campaña presidencial, Putin ayudó a Yanukóvych con recursos y apoyo mediático, así como con apariciones junto él. El mandatario ruso se sintió tan seguro de la victoria de Yanukovych que lo llamó para felicitarlo antes de que se anunciaran los resultados oficiales.
Si Yanukóvych es proclamado presidente de Ucrania, el mandatario ruso podría enfrentarse a una ruptura con Europa y Estados Unidos. Después de todo, los gobiernos de los países occidentales han denunciado irregularidades en el proceso electoral ucraniano y han asomado la posibilidad de implementar sanciones. Pero si es Yúschenko quien termina en el poder, se puede considerar que será un fracaso claro para Vladimir Putin, quien no habría podido lograr el resultado que quería. En Ucrania, en tanto las posturas se están radicalizando. Aún hay margen de maniobra. ¿Podrán los actores políticos, evitar una acción violenta, una intervención de las Fuerzas Armadas?.
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